El lado bueno de estar separada de ti

Hoy tengo ganas de escribir sobre lo que me ha pasado esta semana. No se si es una necesidad incontrolable de ser escuchada o solo una excusa para escribir algo en mi muro. Se cual sea la razón lo escribiré. Porque, mi hija esta dormida, tengo tiempo y quiero aprovecharlo.

Estoy en casa del padre de mi hija. La razón: no la se ha ciencia cierta. Mi hija necesitaba estar con su padre. No confió en él, siempre que se la lleva llega con algo malo.  Por esto acepte el reto de venir a traérsela. Rudo reto, por nuestra condición.

Ayer estuve al borde de la locura. Por todo el trajín que he tenido con mi hija estas últimas semanas ha tenido un trastorno del sueño terrible que nos esta pegando mucho. Y no he podido hacer que duerma su siesta y en las noches. Eso se resume a que yo no he podido dormir bien en todo este tiempo y sumado a los 9 meses de sueños interrumpidos, soy un caos. Mi cerebro simplemente se va a apagar una noche de estas y Dani no va a tener quien la vea mientras. Pues, como ya dije no confió en su padre y no tiene la capacidad ni las ganas de responder sin que le digan qué debe hacer. Un asco todo esto.

Hace unos días su hermana me decía que estaba hablando sobre su mamá sobre cómo sería que nos casarnos. La verdad es que no creo que pueda con eso. Si me llegase a casar quisiera hacerlo con un hombre. Una persona que no se vuelva una carga para mi sino alguien en el que me pueda apoyar y que confié ciegamente. Es simple. El padre de mi hija, no ha sido eso hasta ahora. Por confiar en él me he llevado varios golpes. Y me da rabia porque, los veía venir y no hice nada. El lo sabe no es un tonto. Pero, no se qué ideas tiene en la cabeza o cuáles son sus aspiraciones que simplemente no hace nada para asumir sus responsabilidades.

Por qué simplemente no me deja y se va. Estoy obligada a soportar esta situación por ella. Esto es algo que ya he pensado mucho y de la cual ya tengo mi conclusión pero, tenía ganas de escribir un poco. De él no espero nada. Se que todo lo tendré que hacer yo, hasta que un día madure y decida hacer las cosas con seriedad y responsabilidad. Ya no discuto, ya no trato de reventar mi cabeza preguntándome por qué. Ya no me interesa nada que no tenga que ver con mi hija.

Ahora solo trato de ver el lado positivo de estar separado del padre de mi hija. Cuando necesito tiempo para mi le puedo dejar a Dani un rato y mientras ser egoísta. Ahora solo quiero complacer mis egoístas y particulares deseos.